top of page

Descubren dos cerebros humanos conservados durante siglos en un convento de Pontevedra

Foto del escritor: Sara Iglesias Fariña
Sara Iglesias Fariña
hace 2 días
4 min de lectura
Trabajos de excavación arqueológica en el convento de Santa Clara, en Pontevedra. Fuente: Museo de Pontevedra

Las excavaciones arqueológicas del convento de Santa Clara, en Pontevedra, han permitido descubrir dos cerebros humanos en sepulturas que podrían datar de entre los siglos XVI y XIX. Los hallazgos, anunciados el 14 y el 18 de septiembre de 2026, se atribuyen inicialmente a un proceso natural de saponificación, que habría favorecido la conservación de los tejidos durante siglos.


El segundo cerebro apareció en el coro debajo de la iglesia, cuatro días después de que la Diputación de Pontevedra hiciese público el primer descubrimiento. Ambos se encontraban en tumbas distintas de un mismo espacio, donde los arqueólogos habían excavado tres sepulturas completas. De los cuerpos apenas quedaban restos óseos, pero en dos de ellos se conservaba tejido cerebral, además de otros restos humanos y textiles.


La fecha exacta de los enterramientos sigue sin conocerse. Su ubicación permite situarlos provisionalmente entre los siglos XVI y XIX y, según la Diputación, son anteriores a la última reforma de esa zona de la iglesia, realizada en 1915. La institución considera que podrían ser los primeros casos documentados de estas características y antigüedad en la península ibérica, aunque ya se han encontrado cerebros antiguos conservados en otros lugares.


Las excavaciones están a cargo de A Citania Arqueoloxía e Xestión de Patrimonio, bajo la dirección de Rafa Rodríguez, arqueólogo de la Diputación de Pontevedra. Los dos cerebros serán estudiados en la Universidade de Santiago de Compostela (USC), donde está previsto realizar análisis histológicos para examinar las características de los tejidos y profundizar en las causas de su conservación.


Un hallazgo poco habitual en Galicia


La conservación de estos restos resulta especialmente llamativa por las condiciones ambientales de Galicia, donde la elevada humedad y la acidez de muchos suelos dificultan la preservación de materiales arqueológicos. Una investigación publicada en 2024 en la revista científica ‘Archaeological and Anthropological Sciences’ examinó restos humanos de dos cementerios medievales de Pontevedra y señaló que estos factores favorecen el deterioro de los componentes minerales de los huesos, lo que limita las posibilidades de estudiar antiguas poblaciones.


Aunque aquella investigación no analizó el convento de Santa Clara, permite comprender algunas de las dificultades que plantea la conservación de restos humanos en el noroeste peninsular. En este caso, los arqueólogos se encontraron con una situación poco habitual: mientras que los huesos apenas habían sobrevivido, dos de los cuerpos mantenían parte de su tejido cerebral.


Los responsables de la excavación atribuyen inicialmente este fenómeno a la saponificación cadavérica, un proceso por el que determinadas grasas del cuerpo se transforman en una sustancia de aspecto ceroso que puede ralentizar la descomposición. La humedad, que en muchas circunstancias contribuye al deterioro de los restos, también puede favorecer este tipo de conservación cuando se dan unas condiciones específicas. Sin embargo, todavía se desconoce qué factores concretos intervinieron en las sepulturas de Santa Clara.


La preservación de cerebros antiguos también ha despertado el interés de la comunidad científica internacional. En 2024, un equipo de la Universidad de Oxford, encabezado por Alexandra Morton-Hayward, publicó en ‘Proceedings of the Royal Society B’ una investigación que reunió información sobre 4.405 cerebros humanos conservados en yacimientos de todo el mundo, algunos de hasta 12.000 años de antigüedad. El estudio mostró que estos tejidos pueden sobrevivir mediante diferentes procesos naturales y que algunos de los mecanismos responsables todavía no se comprenden completamente.


Esta investigación permite contextualizar la singularidad del descubrimiento pontevedrés. Aunque existen numerosos registros de cerebros antiguos conservados, las circunstancias de su preservación varían considerablemente entre yacimientos. En Santa Clara, aún quedan cuestiones por resolver, como las condiciones específicas de los enterramientos, la identidad de las personas sepultadas o si ambos cerebros se conservaron mediante el mismo proceso.



Detalle de uno de los cerebros saponificados hallados en el convento de Santa Clara. Fuente: Diputación de Pontevedra


Las excavaciones revelan nuevos detalles del convento


Los cerebros forman parte de una campaña arqueológica más amplia que también ha proporcionado otros hallazgos en la iglesia y sus alrededores. Cerca del altar mayor apareció el enterramiento de una persona que podría haber sido un eclesiástico de los siglos XVI al XVIII. El cuerpo conservaba los zapatos y una casulla prácticamente íntegra, en la que todavía podían distinguirse detalles de su diseño.


La recuperación de estas prendas también resulta poco habitual, ya que los textiles antiguos rara vez se conservan en los yacimientos gallegos. En esa misma zona se localizaron otros enterramientos, entre ellos dos sepulturas infantiles junto al altar de la Virgen de los Desamparados.


En el exterior del convento, los trabajos permitieron documentar una estructura rectangular cuya función todavía se desconoce. Los materiales asociados apuntan a finales del siglo XIV, por lo que podría tratarse de uno de los elementos más antiguos del recinto. En el claustro también apareció otro enterramiento bajo una rampa, un descubrimiento que aporta información sobre las primeras fases de construcción del conjunto.


Una vez finalizados los trabajos de campo, el estudio de los materiales recuperados y las dataciones pendientes permitirá reconstruir con mayor precisión la historia del convento y de las personas que fueron enterradas en él.




Comentarios


bottom of page